7 tips para sobrevivir si tienes un cachorro en casa

Si tienes un cachorro en casa o piensas tenerlo pronto, este post es para ti.

Seguramente te sientas identificado o identificada con las siguientes afirmaciones:

  • Los cachorros lo muerden todo
  • Se hacen pis y caca en casa
  • Tienen muchísima energía
  • No saben pasear con la correa por la calle
  • Quieren explorarlo todo
  • No hacen caso
  • Se marean en el coche…

Y, probablemente, no me equivocaré si afirmo que estás desbordado/a, cansado/a o desesperado/a porque ya no sabes qué hacer para que tu cachorro no te la líe más.

Pues hoy estás de enhorabuena, porque vengo a traerte los mejores tips que podrían darte si quieres sobrevivir a tu cachorro y no morir en el intento.

1. Sustituye aquello que muerde por algo seguro

Sí, los cachorretes lo muerden absolutamente todo. Es su manera de explorar y descubrir todo cuanto les rodea. Los perros no tienen manos con las que poder coger las cosas y examinarlas, así que utilizan su boca. 

No estés todo el día detrás de él regañándole, diciéndole “Pepito, ¡NO!”. Es preferible que, si muerde algo que puede ser peligroso o que no quieres que rompa, se lo intercambies (no se lo quites) por otra cosa que sea segura y que pueda morder sin problema. 

Es muy importante que siempre tenga a su disposición juguetes y mordedores.

Y, recuerda, no pasa nada porque rompa sus juguetes, son sus cosas. Aunque hay que tener mucho cuidado, porque no todos los juguetes son seguros para nuestro perrete (hablaremos de esto en otro post).

2. Acostúmbrale a hacer sus necesidades en la calle

Recordemos que nuestro perro es un bebé y que probablemente todavía no tenga mucho control de sus esfínteres. Tendrá la necesidad de hacer pis y caca más veces al día y no sabrá aún dónde está bien hacerlo y dónde está mal. 

Así que, una vez más, regañar a nuestro perro por hacerse pis y caca en casa no es nada útil. Es más, podemos provocar, sin querer, un problema: que nuestro perro asocie hacer sus necesidades a una situación negativa (porque se lleva una bronca) y lo haga a escondidas, se esconda cuando te vea llegar o acercarte a él, o se pueda llegar, incluso, a comer su propia caca para “borrar las pruebas” y evitarse así un mal momento contigo.

¿Qué te recomiendo entonces que hagas? 

Lo ideal es que le vayas acostumbrando a la calle desde el principio. ¿Por qué enseñarle 2 veces la misma cosa, primero en un empapador y luego, en unos meses, en la calle?

Bájale en brazos o en una mochila o transportín y vete con él a una zona tranquila en la que no paseen muchos perros (habrá menos pises y cacas y, por tanto, menos probabilidad de que pueda coger algún bichito). Déjale un momento en el suelo y, con un poco de suerte, conseguirás que haga pis y/o caca. Cuando esto suceda, prémiale. 

Es posible que las primeras veces  no lo consigas, porque estará inseguro y asustado. No olvides que un perro necesita estar en calma y sentir que está a salvo para hacer sus necesidades, ya que es un momento de vulnerabilidad. Pero verás que a medida que lo practiques, se irá acostumbrando.

Te recomiendo que le bajes siempre después de que haya comido (tendrá la tripota llena y estará moviéndose por las digestiones), después de un momento de juego (se habrá relajado, incluyendo los esfínteres) y después de haberse echado un sueñecito (llevará unas horas aguantándose).

3. Aprovecha sus momentos de energía

Verás que tu cachorro duerme muchas horas al día; sin embargo, cuando está despierto, es un absoluto terremoto, tiene muchísima energía. Aprovecha estos ratos para trabajar con él:

  • Enséñale algún comando fácil (sienta, tumba, la patita…).
  • Practica algo de propiocepción para que vaya cogiendo confianza en el ambiente y en sí mismo.
  • Proponle juegos olfativos o de inteligencia para canalizar su energía y eliminar el estrés que le puede provocar el estar explorando el mundo por primera vez.
  • Juega al tira y afloja con un mordedor para establecer un buen vínculo con él.
  • Empieza a practicar para conseguir una buena llamada con tu perro.

4. Practica con el arnés y la correa en casa

También es bastante común que nuestro cachorro no sepa pasear, que quiera quitarse el arnés y muerda la correa, o que se quede petrificado y no quiera moverse al ponerle estas herramientas de paseo.

Tranquil@, es bastante normal, porque no está acostumbrado. Tómatelo como un ejercicio más y practica en casa el ponérselo, quitárselo y el caminar con ello puesto, siempre con la ayuda de un premio rico. 

¿Sabías que es más fácil que aprendan algo en un entorno tranquilo, con bajos estímulos, en un lugar que ya conozcan y que lo sientan como un espacio seguro?

5. Ayúdale a conocer diferentes estímulos

Aprovéchate de que tu cachorro sea curioso y atrevido, déjale explorarlo todo

Hasta los 5 meses de edad, aproximadamente, los perros no empiezan a sentir los miedos e inseguridades, así que es el momento perfecto para presentarle diferentes estímulos: ruidos, texturas, sabores, olores, situaciones… 

Cuantas más cosas le presentemos y más acostumbrado esté a todo, menos problemas tendrá en el futuro y más equilibrado será de adulto.

Pero, ¡ojo!, no podemos sobrepasar los límites de nuestro perro y sobreexponerle a cosas que no pueda o no sepa gestionar. Siempre debemos tener en mente que es un bebé y que es su primera vez en todo. 

La observación, la calma, la paciencia, el apoyo y tener a mano siempre premios serán tus mejores aliados.

6. Sé paciente con los resultados

Puede parecer que tu cachorro no está aprendiendo y que no te hace ni caso, pero nada más lejos de la realidad. Son como esponjas, están absorbiendo toda la información, aprendiendo, explorando, probando, tanteando, descubriendo los límites (sí, también los tuyos)… 

Todo lo que trabajes cuando sea pequeño, lo verás cuando pase a ser un adulto.

Es una inversión a largo plazo, pero te aseguro que habrá merecido la pena todo el esfuerzo, el tiempo y la dedicación empleados.

7. Haz que se familiarice con los trayectos en coche

Otro de los problemas que nos encontramos habitualmente es cuando queremos hacer un viaje o necesitamos llevarle a algún sitio, pero nuestro cachorro se marea en el coche.

Piensa que montar en coche no es algo muy natural para un perro y que no entiende que un objeto enorme, en el que te montas, se pueda mover, haga  ruido y le teletransporte a otro lugar.

Intenta, muy poco a poco, acostumbrarle al vehículo, desagregándolo en ejercicios más pequeños:

  • Subir y bajar.
  • Permanecer dentro con el coche parado.
  • Acostumbrarle al sonido del motor al arrancar.
  • Permanecer dentro con el coche encendido.
  • Movernos con el coche muy despacito y, cada vez, más rápido.
  • Dar paseos cortos e ir alargándolos cada día un poco más.

Utiliza un premio que le motive bastante y, a base de repetir y repetir, conseguirás que vaya tan pichi en el coche. ¡Incluso que se ponga contento al saber que va a montar!

Ahora ya tienes algunas herramientas para convivir con tu cachorro de una forma mucho más sana y el conocimiento para hacer de tu cachorrete un perro adulto equilibrado.

¡Ánimo!

También te puede interesar

Ansiedad por separación en perros

¿Tu perro ladra, llora, jadea o rompe cosas cuando se queda solo en casa? Es probable que pueda tratarse de un caso de ansiedad por separación, aunque no siempre es así. Te ayudamos a empezar a identificarlo desde casa.

Read More »
Perro haciendo un agujero en la arena con sus patas

Qué son los FRAPs o Zoomies

Los FRAPs o Zoomies son episodios en los que nuestro perro corre como loco, sin control, sube y baja del sofá, rasca su cama o hace agujeros en la tierra. ¿Sabes cómo actuar y a qué se deben estos comportamientos?

Read More »