Atención, orugas

Perro con collar y correa oliendo el césped junto a un árbol

Hoy vengo a hablarte de las orugas, concretamente de las orugas procesionarias, o más conocidas como orugas del pino, que normalmente empiezan a causarnos problemas con nuestros perros en primavera.

Sin embargo, debido al cambio climático, el tiempo se está volviendo un poco loco, y las temperaturas actuales son más propias de la primavera que de los meses en los que nos encontramos (enero y febrero).

Debido a este aumento de temperaturas, el ciclo vital de los animales cambia. Y, en concreto, estos bichitos, al percibir que comienza a hacer calor, bajan de sus nidos a esconderse bajo tierra.

Normalmente, deberíamos tener especial cuidado en primavera, pero ya hemos podido ver hileras de orugas del pino por las calles.

Así que ten mucho cuidado al pasear con tu perrete, ya que podemos encontrarlas en el suelo, formando largas filas, y que nuestro compañero peludo las pise, se acerque a olerlas o las chupe sin querer.

Orugas procesionarias o del pino vs. orugas peludas o de los prados

Lo primero de todo y más importante, es saber diferenciar cuándo se trata de una oruga procesionaria y cuándo no, ya que hay otros tipos de oruga que no son peligrosas para nuestros perros.

Aquí te dejo una foto para que las distingas:

Imagen dividida en dos partes: a la izquierda orugas procesionarias colocadas en hilera, y a la derecha orugas peludas situadas sobre hojas de árbol.
Orugas procesionarias (izq) vs. Orugas peludas (dch)

Las orugas del pino pueden ser bastante parecidas a las orugas peludas o de los prados (la imagen de la derecha), aunque estas últimas no van en fila, pueden andar en cualquier dirección, tienen un color mucho más llamativo que las orugas procesionarias y no son peligrosas ni para el ser humano ni para los perros.

Las orugas procesionarias (imagen de la izquierda), en cambio, se pueden diferenciar porque siempre van en fila, en procesión, y están en zonas de pinos. También se distinguen por sus nidos blancos, en forma de bolsa, que podemos encontrar en las copas de dichos árboles.

¿Cuáles son los síntomas que provocan en los perros las orugas procesionarias?

Este tipo de orugas resultan peligrosas porque tienen unos pelos urticantes que, con el simple roce con nuestra mascota, generarán una gran reacción alérgica (aunque también son peligrosas para las personas).

Los pelos de este tipo de orugas se desprenden de su cuerpo, pudiendo quedar en suspensión, y afectando a nariz, orejas, boca…

Si nuestro perro sufre una reacción alérgica por entrar en contacto con una de estas orugas, podemos detectar algunos de estos síntomas:

  • Inflamación/irritación facial o en zonas que se hayan visto expuestas, como las patas.
  • Dolor.
  • Sobreexcitación.
  • Jadeo.
  • Dificultad para respirar.
  • Ojos entrecerrados o cerrados.
  • Rascarse el hocico.
  • Mucho babeo.
  • Lengua hinchada, roja y por fuera de la boca.
  • Decaimiento.

Es clave que sepamos identificar rápido estas señales y actuar lo antes posible, pues los síntomas pueden pasar a ser sistémicos, llegando a ocasionar la muerte del animal.

¿Qué debemos hacer si detectamos en nuestro perro alguno de estos síntomas por orugas procesionarias?

Lo ideal sería tener a mano una ampolla de Urbason, sobre todo si vivimos cerca de un pinar. Después tenemos que acudir al veterinario más cercano cuanto antes.

Otras cosas que podemos hacer son:

  • Lavar toda la zona afectada con agua templada para reducir el efecto de la toxina, pues el calor la desnaturaliza y evita su actuación.
  • No frotar, para no activar más los pelos urticantes. Podemos utilizar el agua a presión con manguera o intentar, con mucho cuidado, quitarle a nuestro perro los pelitos que veamos por la zona (siempre utilizando guantes).
  • Acudir rápidamente al veterinario más cercano para que trate el resto de síntomas.

¿Cómo podemos prevenir que nuestro perro entre en contacto con una oruga procesionaria? 

Fácil, deberemos evitar (o reducir, si no es posible evitar al 100%) las zonas de pinares en épocas en las que hay un aumento de las temperaturas. 

Si tenemos que pasar sí o sí por una zona con orugas del pino, tener a nuestro perro controlado con correa para evitar que se acerque a ellas será la mejor prevención.

Y, si vives en una casa con patio o jardín y tienes pinos, revísalos bien en otoño, que es cuando las orugas crean sus nidos, y toma medidas para eliminarlos o controlar la bajada de las orugas cuando comience a hacer más calorcito.

¿Hasta cuándo debemos tener cuidado con las orugas procesionarias en los paseos con nuestro perro?

Para saber cuándo dejaremos de ver a estos bichitos por la calle y podremos pasear de nuevo tranquilos con nuestros peluditos, hay que conocer la razón por la que las orugas bajan de los árboles.

Lo hacen para esconderse bajo tierra antes de que llegue la época de más calor: el verano.

Así que, lo normal sería que, para mayo, hubiesen terminado este proceso.

Sin embargo, como cada vez comienzan la marcha antes (y también se adelantan las temperaturas veraniegas), es muy posible que dejemos de verlas antes de mayo.

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